La edad media de los compradores de primera vivienda es de 34 años. Y, además, la mayoría de los inmuebles adquiridos tiene como finalidad ser la vivienda principal. La alta rentabilidad obtenida por la compra de una viviendaes uno de los principales motivos aducidos para conseguir una casa.
Tener una vivienda en propiedad es cada día más importante para los jóvenes españoles. Conseguir una vivienda es uno de los objetivos por los que se ahorra y además se considera que su rentabilidad es muy alta, lo que anima a realizar este gasto.
La edad media de los compradores de su primera vivienda está en torno a los 34 años de edad. La mayoría de los inmuebles adquiridos tienen como finalidad ser la vivienda principal (82,5 por ciento), mientras que un 10,7 por ciento son segundas residencias. Así se pone de manifiesto en un estudio reciente realizado por José García-Montalvo, profesor de la Universidad Pompeu Fabra, publicado en el último número de Papeles de Economía Española de Funcas. El estudio se fundamenta en una encuesta a 1.509 individuos, la mayoría de ellos compradores de una vivienda.
Rentabilidad
Entre los motivos fundamentales para la compra de una vivienda, destaca la rentabilidad que ofrece como inversión adquirir una casa. En los últimos años el incremento que se ha ido produciendo sobre el precio de la vivienda supone que a la hora de adquirir una casa este aspecto sea también un valor añadido, pues ofrece una revalorización de interés.
Además, los analistas consideran que los precios no tenderán a bajar, a pesar de que los incrementos nunca pueden ser tan elevados como los que se han producido en los últimos años.
La vivienda se revalorizará durante los próximos diez años en términos medios, según el mismo estudio, en torno a un 23 por ciento. Esto hace que la compra de una casa represente claramente una inversión. Y si bien es cierto que algunos expertos consideran que la vivienda está sobrevalorada en España, nadie se atreve a pronosticar que se pueda producir una caída del precio de la vivienda. Lo que parece más propable, en opinión de los expertos, es que los precios se ralenticen, pero no que se produzcan variaciones que estén por debajo de la inflación.
Mejor comprar
Estas subidas, más moderadas, pero aún así rentables, hacen que las personas opten más por la compra que por el alquiler a la hora de pensar en independizarse de su familia. En la actualidad se observa, recoge el estudio, un fenómeno bastante generalizado: muchas viviendas pasan del mercado de alquiler al de venta cuando sus inquilinos, que acaban de comprar una vivienda, las abandonan.
Además, las entidades financieras, forzadas por una competencia creciente, reducen progresivamente los criterios a la hora de conceder un préstamo hipotecario, lo cual genera un exceso de liquidez que proporciona el aire necesario para que la burbuja inmobiliaria no se desinfle, señala García-Montalvo.
Por otra parte, durante los últimos años la vivienda ha tenido rentabilidades superiores a las de las inversiones en Bolsa, en terminos medios. Esto hace que la balanza se incline a favor de la vivienda sobre los mercados bursátiles. En el último año, esta tendencia ha cambiado, una vez que los índices han superado todas las expectativas. Sin embargo, la incertidumbre que se está produciendo en los últimos días, como consecuencia de las caídas en algunos mercados extranjeros, hacen que el ladrillo tome nuevos protagonismos.
Creación de nuevos hogares
En un estudio realizado por la misma Fundación y en el que intervienen representantes del servicio de estudios del BBVA se analiza también la creación de nuevos hogares. Así, señala que si se parte de bases similares a las actuales, con una estructura de edades y de las estimaciones de inmigración del INE, en los próximos años se producirá un aumento bruto de más de medio millón de nuevos hogares de media anual, de los que algo más de 360.000 hogares corresponden a los formados por la población residente y cerca de 140.000 a los formados por los nuevos inmigrantes. En conjunto, la formación de hogares será de 475.000 nuevos en los próximos años.
Así, y considerando únicamente la población residente, se comprueba que la formación de hogares se produce con mayor intensidad en los estratos de edad de 30 a 34 años y de 25 a 29 años, que en conjunto suponen casi el 75 por ciento del total.
Pero frente a este ritmo creciente de nuevos hogares se observa también un proceso progresivo de desaparición de hogares como consecuencia del creciente envejecimiento de la población. Este proceso supondrá, según el mismo análisis del BBVA, una media de 250.000 salidas al año hasta 2011.
Pero esta situación se puede ver compensada por la entrada de extranjeros que eligen España para residir y por el turismo. Además, la segunda residencia tambien puede compensar ese número de salidas. Es de esperar, en opinión de los expertos del BBVA, que continúe ganando peso la demanda de vivienda secundaria, especialmente por parte de no residentes. No obstante, las condiciones económicas de los principales países inversores y el desarrollo del modelo turístico español tendrán un papel importante en la evolución de este segmento de la demanda de viviendas.
En los próximos cinco años la capacidad de la demanda extranjera puede alcanzar una media del entorno de las 100.000 viviendas año, todo ello si las condiciones económicas y financieras no suponen un impedimento.
La demanda de vivienda, en cualquier caso, vendrá marcada por lo que se refiere a las condiciones económicas, y que se mantengan en términos similares a los actuales, en creación de empleo y crecimiento económico..